jueves, 3 de marzo de 2016



Y mientras todos duermen,
ahí sigue la luna,
firme,
aguantando la compostura,
aunque de cerca esté agrietada y hundida,
todas las noches tiene que entrar en su papel de blancura,
musa inocente y pura,
para inspirar a los nocturnos en sus historias románticas,
y darles una pequeña tregua a los suicidas de los días de verano.

Se aleja para que nadie la toque,
para que nadie deje huella en sus hoyos profundos,
que se hundirán aún más,
no quiere que le acaricie la brisa para no desgastarla.

Luna,
aunque te miren,
te escriban,
sigues estando sola,
pero eres tan inocente que sigues manteniendo la firmeza solo para que los demás no se derrumben.

Menos mal que dentro de poco saldrá el sol,
y podrás dejar tu otro lado al descubierto para que el expuesto esta noche llore.




No hay comentarios:

Publicar un comentario