viernes, 26 de diciembre de 2014

Dejé de ser la hija perfecta desde que el abandono separó la unión imperfecta,
Dejé de representarlo cuando desapareció la madurez familiar,
Heredándolo yo antes de tiempo.

Dejé de ser hija cuando mataste tu función de padre,
Cuando decidiste que yo no representaba tu sangre,
Cuando decidiste hacerme la vida imposible.

Siempre me han honorado ser perfecta,
Pero no soy yo la que cumple el cargo,


Sigo sobrepasando el límite de la oveja negra.

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