domingo, 25 de mayo de 2014

No fuimos una historia de arte,
pero si está basada en ello,
siempre en desacuerdo perspectivo sobre el lienzo del conjunto de los cuerpos.

De siempre observo los pequeños detalles, los matices milimétricos de cada lunar descolorido, su fuerza, me adentraba en el universo paralelo que creaba en lienzo, inspirando a mi mente para encajar palabras que expresaran la inconformidad de todo, y de seguir adentrándome más, para conseguir algo, no se el qué, supongo que la marca original.


Tú, en cambio, tenías una percepción más simple.

Solías mirarlo por encima, o por debajo; lo desplazabas sobre diferentes posiciones para sentir el cambio de la excitación de la uniformidad del cuerpo,
Deslizando tu dedo por el marco para no dejar tu huella,
Intentando borrar las líneas de la estructura que había creado el artista,
Removiéndolo todo, y a la vez golpeándolo para saber si era el original, o una copia barata.

Tu eras más de manosear,

Yo de intentar descubrir el motivo de su exclusividad,
Y así acabamos,
Pasando la vista al siguiente lienzo.

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